Conecta con nosotros

Hola, ¿qué estás buscando?

A fondo

Blockchain en las elecciones generales: por qué sí y por qué nunca se implementará

votar

En la resaca electoral que vivimos y mientras esperamos la formación de un nuevo Gobierno, resulta interesante reflexionar cómo las nuevas tecnologías podrían hacer aún más eficiente el proceso democrático en España. A diferencia de otros países, nuestro país aún no ha adoptado el voto electrónico y no parece que vaya a hacerlo en un futuro cercano. Y sin embargo cada vez son más los expertos que considerar que implementar por ejemplo una solución blockchain, dotaría de aún más transparencia a todo este proceso. La tecnología blockchain ofrece un método de almacenamiento de datos prácticamente invulnerable a la falsificación. Cualquier intento de alteración sería fácilmente detectable, ya que todos los movimientos quedan registrados en un libro público.

Y es este enfoque descentralizado, inmutable y transparente el que posee un potencial significativo para mejorar el voto electrónico. De hecho, el sistema de votación basado en blockchain, en el cual cada voto se registra como una transacción, asegura estabilidad y protección contra cualquier intento de cambiar el sentido del voto. El crecimiento de esta tecnología se vislumbra como una pieza muy interesante en el futuro de los procesos electorales, cada vez más amenazados por influencias externas. En este sentido, desde Binance nos trasladan cinco ventajas que la tecnología blockchain puede ofrecer en relación al voto electrónico:

  • Seguridad y Confianza: la tecnología blockchain aporta un nivel elevado de seguridad y confianza al voto electrónico. Los registros en la cadena de bloques son inmutables, lo que garantiza la integridad del proceso.
  • Transparencia: la inherente transparencia de la tecnología blockchain permite una visión más completa del proceso de votación. Los registros están a disposición de todos los participantes, lo que fomenta la verificación y supervisión de las transacciones. Esto contribuye a crear un ambiente transparente y aumenta la confianza en los resultados electorales.
  • Anonimato: cada voto registrado en la cadena de bloques se vincula a una identificación única y cifrada. Esto posibilita a los votantes y a las autoridades verificar la autenticidad de cada voto sin revelar la identidad del votante. Esta medida previene la suplantación de identidad y asegura que solo los votos válidos sean contados.
  • Eliminación de intermediarios: la implementación de la tecnología blockchain elimina la necesidad de intermediarios en el proceso de votación. Al descentralizar el sistema, se reduce el riesgo de corrupción o manipulación, además de agilizar el proceso y disminuir los costes asociados.
  • Resistencia a la censura: Los registros en la cadena de bloques se almacenan en múltiples nodos de la red, lo que dificulta su alteración o eliminación. Esto garantiza la integridad de los votos y refuerza la honestidad del proceso electoral, generando así mayor confianza en el sistema en su conjunto.

Países como Corea del Sur, Suiza, o Japón han adoptado este enfoque de forma parcial o total en algunos de sus procesos electorales y es probable que su uso se siga extendiendo. Esto no quiere decir sin embargo que la implementación de la tecnología Blockchain esté exenta de problemas en países en procesos tan sensibles como unas elecciones. Algunos problemas que podría suponer su despliegue en España son los siguientes:

  • Accesibilidad y brecha digital: no todas las personas tienen acceso a la tecnología necesaria para participar en un sistema de votación basado en blockchain, lo que podría excluir a ciertos grupos de la población, como personas mayores o personas con recursos limitados. Probablemente el sistema no podría confiar exclusivamente en esta tecnología y habría que seguir permitiendo el tradicional voto en papel.
  • Ciberseguridad: aunque la tecnología blockchain es inherentemente segura, el proceso de votación no está exento de riesgos. Los sistemas electrónicos siempre son susceptibles a ataques cibernéticos un ataque exitoso podría comprometer la integridad de los resultados y socavar la confianza en el sistema.
  • Costes: implementar y mantener un sistema de votación basado en blockchain podría ser costoso. Esto incluye la inversión en hardware, software, infraestructura de red y capacitación, lo que podría ser una barrera financiera. Por otro lado, posibles fallos técnicos, errores de programación u otros problemas podrían surgir y afectar el proceso de votación.
  • Escalabilidad: en elecciones generales, la cantidad de votantes podría ser enormemente alta. Garantizar que la tecnología blockchain pueda manejar esta carga de trabajo sin retrasos o problemas de rendimiento es un desafío técnico.

En resumen, mientras que desde el punto de vista teórico es cierto que la tecnología blockchain ofrece muchas ventajas potenciales para mejorar los procesos electorales, a nivel práctico sigue presentando obstáculos que no son fáciles de superar a corto plazo. Por no hablar del más que probable rechazo social que tendría el sustituir la costumbre adquirida de ir físicamente al colegio electoral y depositar el voto, un acto con un profundo valor simbólico, por un clic de ratón.

Te recomendamos

Eventos

Las criptomonedas todavía están envueltas en un halo de imprecisión e inseguridad proveniente de una poco definida y mal comunicada regulación. Ante una legislación...

Actualidad

A raíz de una investigación presentada por la empresa de ciberseguridad Proofpoint, se han conocido las últimas técnicas maliciosas desarrolladas por el grupo de...

Protagonistas

Gavin Wood es uno de los mayores expertos mundiales en los mecanismos de confianza basados en la tecnología. Su recorrido es impresionante ya que...

A fondo

Aunque hoy en día el metaverso está en una etapa muy incipiente, lo cierto es que ya podemos ver casos de uso muy avanzados...